Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Cuenta Atrás

Aventuras y desventuras de un estudiante que se quiere independizar
Visita el foro Quiero irme de casa

Esto continúa

Al principio, con la emoción de la novedad, siempre encontraba algo de lo que escribir. Últimamente, sin embargo, he preferido darme un descanso con el fin de que esto no se convirtiera en otra tarea más. Ya he escrito otro blog y no quería, como me pasó entonces, aburrirme de escribir.

De todas maneras, tampoco ha habido mucho que contar a lo largo de estas semanas. Hubo un pequeño momento de acercamiento, como ya conté aquí, pero no ha supuesto para nada un gran cambio en la situación. Las cosas siguen más o menos como están porque, como se suele decirme las palabras se las lleva el viento.

Ahora yo pensando, creo que sí hay algo digno de mencionar. Y es que las clases han comenzado de nuevo, con lo cual he empezado a levantarme a las 7 de la mañana para estar allí a las 8 y aprovechar de verdad las mañanas. Así que ya puedo constatarlo: estudiar y trabajar a la vez es duro.

El día que mamá reculó

A ver, espera que recapitule yo. El lunes fue cuando mi madre decidió que, por decisión unilateral y espontánea (a mi parecer, recordemos que ella asegura que ya me lo había advertido) a partir del próximo mes debía correr yo con los gastos del teléfono móvil y del coche. Digo debía porque, tras una charla más tranquila y civilizada, en la que terminamos con mucho mejor humor que la vez anterior, decidió que se lo pensaba mejor y que ella seguiría corriendo con esos gastos mientras mis resultaros académicos fuera decentes. Yo creo que, en realidad, lo que le asustó fue que le dijera que si yo cargaba con el pago de la gasolina, el seguro, las revisiones, etc. del coche, dado que éste estaba a mi nombre, no pensaba compartirlo con nadie. Y, claro, como mi hermana está en proceso de sacarse el carnet, creo que no le sentó demasiado bien que yo fuera tan espabilado.

Pero esa no fue la única novedad del día, puesto que, por primera vez, le confesé que estoy considerando mudarme fuera de casa. Según ella, la situación actual no es algo normal (yo duermo en casa de mi novia pero sigo yendo a mi casa para comer, ducharme, estudiar, utilizar el ordenador...). Bueno, yo estoy de acuerdo con ella, pero es que las dos únicas soluciones son volver (que me da que va a ser que no) o irme definitivamente.

- ¿Pero tú sabes lo que cuesta un alquiler? ¿Sabes lo que es correr con todos los gastos? ¿Y cuánto te quedará para comer si se te va el dinero en el alquiler, la luz y el agua?

A estas alturas ya estoy más que organizado, pero con tal de que no pareciera que esto lo tengo pero que muy planificado, preferí decirle que era algo que hacía sólo unos días que había empezado a pensar, y que conozco a gente de mi facultad que lo ha hecho. No deja de ser verdad, aunque haya omitido el detalle de que llevo prácticamente dos meses haciendo planes de futuro. ¿Dos meses no son unos días?

El momento tierno/emocional tuvo lugar cuando me preguntó, con los ojos vidriosos, a punto de llorar, que si estaba ahorrando para comprarme una moto (antes de hablar de lo de mudarme). La pobre, ¡qué ilusa! Sólo porque un día de este verano se me ocurrió preguntarle a mi padre cuánto costaba una moto y cuánto costaba el seguro de una moto. El tema del aparcamiento está fatal por mi casa, y mucho peor en mi facultad, donde si no has llegado antes de las 8, date por jodido hasta las 3 de la tarde. Y no es que el barrio que la rodea sea precisamente tranquilo y decente.

Creo que hacía tanto tiempo que no veía a mi madre suspirar de alivio con tanta hondura.

Como los cangrejos

Así, caminando para atrás estamos en casa. Ahora resulta que a mi madre se le ha antojado que ella no me piensa pagar ni los gastos del coche (ya está pagado, pero se refiere al seguro, rodaje, gasolina, etc.) ni el teléfono móvil. Según ella, ya me lo había dicho, pero estoy absolutamente seguro de que me dijo que me lo pagaba ella.

Creo que lo que trata de hacer es castigarme. Ella quiere "demostrarme" que he escogido el camino equivocado. Ella no sabe que lo que quiero es irme, así que desde su punto de vista, lo que estoy haciendo es ganar un dinero extra para mis caprichos. Ilusa. Estuve a punto de estallar su pequeña burbuja ayer pero al final pasé de decirle cuál es mi plan porque la conozco y sé que es capaz de hacer todo lo posible porque este año que me queda sea insufrible.

Mientras tanto, seguimos ojeando anuncios aquí y allá. Aún no hemos encontrado algo "perfecto" y acorde con lo que buscamos, pero hay tiempo para encontrarlo.

Zzz

Me aburro. No hay mucho que contar, pero aún así prefiero escribir algo para que nadie piense que he dejado de lado este blog.

El caso es que los días se suceden uno detrás de otro sin ninguna novedad. Sigo trabajando, disfrutando del tiempo libre hasta que empiecen las clases en octubre (en breve tendré que pasarme por la facultad a pedir cita para matricularme).

Afortunadamente, el calor ha dejado de apretar (¡por fin!). Se estaba volviendo una tortura algo inusitada a estas alturas de año (casi es otoño ya, no lo olvidemos). Yo siempre digo que el frío es más soportable que el calor. Cuando hace frío, te abrigas y punto. Pero lo opuesto no siempre funciona (me da la sensación de que esto ya lo he dicho ya, pero en este momento no tengo ganas de mirarlo).

Mi novia y yo no coincidimos a la hora de elegir sitio donde vivir. Ella quiere vivir justo en el centro de la ciudad, y yo no dejo de insistirle en que a mí también me gustaría (sobre todo, me gustaría podérmelo permitir) pero que está fuera de nuestro alcance. Prefiero mirar barrios que no son exactamente céntricos pero que están lo suficientemente cerca como para ir caminando a la mayoría de sitios. Hay uno en particular, en el que viví hasta los 4 años, que me parece muy pintoresco. Sin embargo, a ella no le gusta nada, a pesar de que hay de todo lo que buscamos (farmacias, supermercados, herbolarios... ¡incluso el tema de aparcar es menos complicado que donde vivimos ahora!). A ver si logro convencerla o, al menos, encontrar un barrio que nos guste a los dos. Lo segundo me temo que va a ser complicado.

Echando un ojo al patio

Aunque la idea de mudarnos dentro de un año sigue en pie (porque, seamos realistas, ahora mismo no nos lo podemos permitir), seguimos mirando anuncios. Igual encontramos una oportunidad y nos lanzamos a ello, pero de momento, sólo estamos "oteando el horizonte".

Por primera vez en mi vida, sé lo que es "llegar a fin de mes", con todo lo que ello implica. Antes me daba igual a qué día estuviéramos (bueno, siempre estaba esperando a principios de mes para cobrar la paga de mis padres) pero ahora es muuuy distinto. Lo bueno es que cobramos un par d días antes de fin de mes (lo cual sólo mueve las fechas, porque aunque no coincida con el día 30, el fin de mes es el fin de mes). Cuento los días para que llegue el día 28 y poder engordar un poco la cuenta de ahorros (y darme un par de pequeños caprichos).

De resto, no hay novedades en el frente. Bueno, quizás merezca la pena mencionar que estos días parece que la cosa en casa está un poco más tranquila. Que eso no implica que no necesite mi espacio igualmente. En fin, a ver cuánto dura.

Cuenta Atrás © Todos los derechos reservados al autor
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.